publicación Online
 
 
el periodico de saltillo

Marzo 2018

Edición No. 349


// Del Tintero //

¿Hasta cuándo van a parar?

Fidencio Treviño Maldonado.

Nuestros representantes en cualquier nivel no tienen llenadero y el pueblo en su opacidad tiene el mayor aguante de todas las naciones, una resistencia tal que espanta, tal vez de ahí nace que somos la Raza de Bronce, y aunque nuestros bien pagados representantes no nos llevan al precipicio, sino que vamos en caída libre a él. Vemos cómo la sociedad de USA, en la unión americana se desmorona y se levanta y sigue con la economía más poderosa del mundo, sin embargo nuestra devastación es horrible y sobre los escombros de nuestras instituciones está sembrada la falta de equidad, la violencia contra mujeres, niños y los más vulnerables, sobre todo el mal trato a quienes son distintos.

La infamia de nuestra Clase Política o la Casta Divina que nos gobierna parece no tener paradero ni misericordia y segundo a minuto nos llenan de afrentas y cada día es peor la telaraña que no nos mata, pero atrapados como estamos tampoco nos deja salir. Las reformas que entre ramilletes de micrófonos, que con glamur, opíparas cenas y brindis fueron firmadas por decenas de sectores en mesas perfumadas y adornadas por caros racimos de flores, de nada sirvieron y al contrario nos están dando en donde más duele a los mexicanitos: en la bolsa. La reforma Laboral sólo dos o tres patrones de los miles que hay la conocen pero no la aplican. La Reforma Educativa que con el SNTE y sus líderes charros hundieron más al estudiante y al profesor y ahora nuestras escuelas son fábricas y templos del analfabetismo y, el trabajador sea afiliado a una central a un sindicato o libre, está indefenso y sigue peor que antes de la mentada reforma Laboral, aun afiliado al IMSS o al ISSSTE no ha ganado nada, las maquilas ponen, hacen leyes y pagan lo que quieren: ahí aterrizo la mentada Reforma Laboral.

El libertinaje en todos los sentidos nos rebasó, los impostores, los simuladores, los estafadores y los monopolios nos cayeron a palos, y en este país es fecha que la clase media para abajo no vemos una rendija por donde nos dé el sol. Nuestras instituciones, todas, son de papel y juegan este mismo papel para la gente pudiente y de casta o alcurnia. Nadie puede parar el precio de los productos que se supone son nuestros, es decir los combustibles que provienen de PEMEX, gasolinas, diésel y gas doméstico (butano), ya que su aumento va cada día deteriorando el bolsillo de los mexicanos y lo peor no es el aumento, sino la indolencia del pueblo, es decir, como nos pasó con la violencia en este país, la pena tan grande de que ya nos acostumbramos a que al día sean 30 o más los muertos, algo tenebroso y malo sucede con los mexicanos que al parecer también lo tomamos como rutinario, total que la clase pudiente nos quitó entre otros rasgos que teníamos por nuestra idiosincrasia y que la perdimos, como fue: la capacidad de asombro, hasta a eso ha llegado el pueblo y podemos poner un ejemplo de la vasta bonetería nacional y que es sobre los “dueños o jefes” de PEMEX que cada vez que se les ocurra suban de precio a nuestro producto y que ni siquiera tengamos de ellos alguna ganancia en los 80 años de explotar esa industria. No protestamos de ninguna forma, somos pasalones, costumbristas, indolentes y sobre todo flojos que preferimos mejor dejar que “ellos” hagan con la empresa y con nosotros, que somos los dueños, lo que les venga en gana.

Poco nos importa exigir o saber cuánto ha generado nuestra empresa PEMEX en los más de 80 años vendiendo petróleo, tampoco nos interesa saber a qué se debe que cada semana o cada tres días aumente los precios de nuestros combustibles, como nadie informa sobre lo que hacen con los cientos de impuestos que recaban, hasta en parquímetros en algunas ciudades o pueblos, hasta allá nos roban. Al mexicano resulta más fácil robarlo, que quitarle una paleta de dulce a un bebé de 10 meses, el bebé llora y en su mayoría logra que le compren otra o le devuelvan su paleta, nosotros esperamos milagros, nos sentamos a ver telenovelas que nos presentan nuestros próximos jefes de la nación y cómo alguna corporación “agarra” al número 8 de los narcos, que pertenece a los 300 más buscados, pero aun así ayer sólo fueron 23 ejecutados de los que se supo en todo el territorio nacional, antier sólo 19.

Sin embargo es insultante que a los que roban al pueblo hasta los premien con altos puestos y la misma ley los cobije. ¡Vaya país el nuestro! que tenemos la ortodoxia como método, la paradoja como forma y la utopía como rasgo en este aun vasto país lleno de recurso , pero inmerso también de ficción y surrealismo. Pero la pregunta es ¿Hasta cuándo van a parar estas atrocidades y abusos de nuestros líderes y jefes contra el pueblo? Le atinó amigo lector, cuando nosotros los mexicanitos enanos nos decidamos a llevar a cabo su funeral.

kinotre@hotmail.com

 
© 2014 El Periódico de Saltillo contacto@elperiodicodesaltillo.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

     
carton noviembre 09 Noviembre 09 Rufino